Barcelona : Gustavo Gili, 2006 [11].
75 p. : il.
/ 26377 / 26378 / ES / Libros / Arquitectura – Teoría
📘 Ed. impresa: ISBN 9788425221170
Cita APA-7: Zumthor, Peter (2006). Atmósferas : entornos arquitectónicos, las cosas a mi alrededor. Gustavo Gili.
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https://ehu.on.worldcat.org/oclc/932581879
[.es] Este libro recoge una conferencia impartida en junio de 2003 por Peter Zumthor en el castillo de Wendlinghausen, en el marco del Festival de Literatura y Música de Alemania. En ella, el autor reflexiona sobre la capacidad de los edificios y sus entornos para ofrecer a la gente un buen lugar para el desarrollo de sus vidas. Sus reflexiones sirven de magnífico puente de conexión entre los edificios del propio Zumthor y su relación con el entorno.
“Todo espacio funciona como un gran instrumento; mezcla los sonidos, los amplifica, los transmite a todas partes. Tiene que ver con la forma y con la superficie de los materiales que contiene y con cómo éstos se han aplicado. Por desgracia, hoy en día mucha gente no percibe el sonido del espacio en absoluto. Sí, el sonido del espacio; personalmente, lo primero que me viene en mente son los ruidos, los ruidos de mi madre trajinando en la cocina con los cacharros cuando yo era un niño. Me hacían feliz. Pero también se oyen los pasos en el gran vestíbulo de una estación de tren, los ruidos de la ciudad, etc. Imaginemos que eliminamos todos los ruidos ajenos al edificio, que no queda nada que lo toque. Entonces, podemos plantearnos: ¿sigue teniendo el edificio un sonido? Yo creo que todo edificio emite un sonido, que no está causado por la fricción. No sé lo que es. Encuentro hermoso construir un edificio e imaginarlo en su silencio. Esto es, hacer del edificio un lugar sosegado, algo bastante difícil de lograr hoy en día que nuestro mundo es tan ruidoso. Cuesta mucho conseguir que los espacios cobren sosiego y desde el silencio, imaginarse cómo sonará el espacio con proporciones y materiales adecuados.”
“Todo espacio funciona como un gran instrumento; mezcla los sonidos, los amplifica, los transmite a todas partes. Tiene que ver con la forma y con la superficie de los materiales que contiene y con cómo éstos se han aplicado. Por desgracia, hoy en día mucha gente no percibe el sonido del espacio en absoluto. Sí, el sonido del espacio; personalmente, lo primero que me viene en mente son los ruidos, los ruidos de mi madre trajinando en la cocina con los cacharros cuando yo era un niño. Me hacían feliz. Pero también se oyen los pasos en el gran vestíbulo de una estación de tren, los ruidos de la ciudad, etc. Imaginemos que eliminamos todos los ruidos ajenos al edificio, que no queda nada que lo toque. Entonces, podemos plantearnos: ¿sigue teniendo el edificio un sonido? Yo creo que todo edificio emite un sonido, que no está causado por la fricción. No sé lo que es. Encuentro hermoso construir un edificio e imaginarlo en su silencio. Esto es, hacer del edificio un lugar sosegado, algo bastante difícil de lograr hoy en día que nuestro mundo es tan ruidoso. Cuesta mucho conseguir que los espacios cobren sosiego y desde el silencio, imaginarse cómo sonará el espacio con proporciones y materiales adecuados.”
